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El Estadio Benito Villamarín: Pasión, Evolución y Legado Bético

En Afición FC, queremos hablar sobre el Estadio del Real Betis Balompié, un estadio lleno de historia, sentimiento y emociones tan profundas como lo es su afición.

El Estadio Benito Villamarín, situado en Sevilla, es la sede del Real Betis Balompié. Su nombre honra a Benito Villamarín, presidente del club en la época entre 1955-1965. El estadio es un lugar de pasión y emoción para la afición bética, y ha sido testigo de numerosos momentos históricos y partidos memorables, aunque, no fue hasta 1932 que el Betis jugara un partido en su estadio y no volviera a hacerlo hasta después de la guerra civil.

Antecedentes y Construcción del estadio Benito Villamarín

El estadio fue inaugurado en 1929 como parte de la Exposición Iberoamericana de Sevilla. Su capacidad inicial era de alrededor de 16.000 espectadores, pero con el tiempo, se convirtió en un emblema del fútbol sevillano y un centro de encuentro para los aficionados béticos. Aunque no fue hasta 1961 que el Betis a través de su presidente consiguiera la propiedad del estadio, avalado por el mismo tras realizar obras de remodelación e inaugurar su iluminación eléctrica y en agradecimiento por todo ello, una asamblea de socios del club ese mismo año determina bautizar al estadio con su nombre: Benito Villamarín

Evolución y Mejoras

A lo largo de los años, el estadio ha sufrido varias renovaciones para aumentar su capacidad y modernizar sus instalaciones. Por ejemplo, en 1958 se llevó a cabo la ampliación de las gradas de los goles Norte y Sur por el arquitecto Antonio Delgado Roig con la colaboración del aparejador Ángel Hoyuela. Un año más tarde, en 1959, se instaló iluminación eléctrica con 4 torres de 48 focos cada una de ellas. Entre los años 1971 y 1973, los goles Norte y Sur fueron derribados casi en su totalidad para ser reconstruidos. En 1975 se realizó la tribuna de voladizo, en 1979 la de fondo y en 1981 la de preferencia. En 1982, con motivo de la celebración del Mundial, tuvo lugar la realización del primer anfiteatro de la grada de preferencia, quedando un estadio con capacidad para 48.000 espectadores. Más tarde, en 1997, se le cambió el nombre por Manuel Ruiz de Lopera, entonces presidente del club. 3 años más tarde en el año 2000 tras la normativa de la UEFA que obligaba a todos los estadios del Continente (que disputasen competiciones europeas) a tener todos los espectadores sentados, el consejo de administración del Real Betis Balompié, decidió demoler las gradas del antiguo estadio, levantado en su lugar unas nuevas. Aunque, en octubre de 2010, el estadio volvió a renombrarse como Benito Villamarín, tras una votación en la que participaron 9.926 socios. El nombre Benito Villamarín obtuvo 6.107 votos (67,4%) y Heliópolis 2.786 (30,7%), la segunda más votada.

Partidos Importantes

El estadio ha sido el escenario de partidos cruciales para el Real Betis y la selección española. Uno de los momentos más emblemáticos fue el histórico 12-1 de España sobre Malta en 1983, que contribuyó a la clasificación para la Eurocopa. Además, el estadio ha albergado encuentros de la Copa Mundial de la FIFA 1982.

Características y Diseño

El Estadio Benito Villamarín cuenta con cuatro tribunas: Gol Sur, Preferencia, Tribuna y Gol Norte. Su diseño tradicional se ha mezclado con elementos modernos en las renovaciones, como la incorporación de palcos VIP y mejoras en sus accesos y localidades. La estructura icónica de la fachada se ha mantenido, pero ha sido realzada con nuevas características. 

Leyendas y Afición

El estadio ha sido el hogar de leyendas del Real Betis, como Rafael Gordillo y Julio Cardeñosa, que han dejado su huella en la historia del club y en la memoria de la afición verdiblanca. Así como el eterno capitán, Joaquín Sánchez. La pasión bética es evidente en cada partido, con los aficionados creando un ambiente vibrante y colorido.  

Renovación Reciente

La más reciente remodelación del estadio comenzó en 2017 y culminó en 2022. Esta renovación aumentó la capacidad a más de 60.000 espectadores. Para el 2027 la entidad verdiblanca presentó un ambicioso proyecto con capacidad para 60.379 espectadores con la demolición y construcción por completo de la actual grada de Preferencia. En cuanto al resto de gradas, estas no serán demolidas, pero si se tendrán cambios significativos para mejorar la experiencia y confort del aficionado bético. Además, el proyecto contempla también la instalación de una cubierta sobre las cuatro gradas y una nueva fachada que cambiará completamente la imagen actual con una estética arquitectónica que envolverá el Estadio en las trece barras del escudo. 

Conclusión: El Estadio Benito Villamarín no es solo un campo de juego, sino un símbolo de la pasión bética y una pieza central de la historia del Real Betis Balompié. A lo largo de los años, ha evolucionado para acomodar a más seguidores y ha sido testigo de momentos emocionantes en el fútbol español. Su reciente renovación lo ha transformado en una joya moderna que combina la rica herencia con la visión del futuro.

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